Revista Club de Gourmets: Bodega del mes

Valdamor 2015 y Valdamor Barrica 2014

Autor: Mayte Díez
Fecha Publicación Revista: 01 de julio de 2016

 

Valdamor, “Valle del amor”, nombre romántico para un enclave ubicado en el municipio de Meaño, cuna del albariño. En este privilegiado lugar se encuentra la bodega Valdamor cuyo perfil arquitectónico se divisa con facilidad en la lejanía por el contraste con las construcciones de su entorno, casas de labranza con sus típicos hórreos que dibujan la fisonomía característica de las parroquias de El Salnés.

El paisaje circundante tiene ese intenso color verde que parece querer robarle tonalidad al cercano océano Atlántico. La leyenda hace referencia a una hermosa historia de amor entre dos jóvenes del lugar que como testigo de su pasión plantaron una vid, se dice que la primera, de la variedad albariño. De hecho, la verdadera historia del origen del albariño está vinculada al Camino de Santiago y muy en particular, a los monjes benedictinos que trajeron las cepas a España desde Europa Central.

 

Llamada de la tierra

Manuel Domínguez Limeres, socio fundador de Valdamor, es gallego de nacimiento que ha mantenido su amor por la tierra donde se crió. Afincado en Madrid durante más de 30 años, puso de manifiesto su pasión por Galicia con las marisquerías Combarro y Sanxenxo, referentes de la cocina y los productos gallegos en Madrid.

Ya en 1990, empujado por la galaica “morriña” Domínguez fundó junto a otros socios Bodegas Valdamor haciendo realidad el sueño de elaborar un albariño diferente, un vino que un cuarto de siglo después de su nacimiento continúa siendo uno de los vinos blancos por excelencia de esa zona.

En el año 2003, Manuel Domínguez junto a su hijo Diego deciden dar un nuevo impulso a la bodega modernizando su imagen y garantizando una calidad y estilo único de los vinos y haciendo de Valdamor una de las bodegas y marcas de referencia de la DO Rías Baixas.

 

La blanca albariño

Las particularidades geoclimáticas –suelos arenosos de carácter granítico y el peculiar microlima de inviernos suaves y lluviosos y veranos cálidos– dotan a la uva de unos valores muy característicos, con un equilibrio perfecto entre la acidez y el grado alcohólico.

El emparrado es la distribución habitual en los viñedos de la zona ya que debido a la humedad del terreno y la frondosidad de la cepa albariño, sólo así se permite optimizar la maduración de la uva y controlar la proliferación de plagas. Prácticamente toda la uva de Valdamor procede de los primeros viñedos plantados en la zona, incluso anteriores a la existencia de la Denominación de Origen, con cepas que van desde las dos décadas hasta aquellas que, en algunos casos, ya superan los 150 años.

Los viñedos de los que procede la uva de Bodegas Valdamor están situados en laderas con orientación sur, bañados por el río Umia, en los municipios de Meaño, Cambados, Meis, Portas, Barro, Sanxenxo y Ribadumia, todos ellos en la subzona de Val do Salnés (Pontevedra). Los suelos arenosos, con pequeños cantos sobre capas de granito, componen el terroir al que las cepas de uva albariño se han integrado produciendo uvas de la máxima calidad.

 

Tiempo de vendimia

La bodega trabaja directamente con sus viticultores haciendo el seguimiento de todo el proceso, desde la poda hasta la entrega de la uva en la bodega pasando por el asesoramiento técnico y el control de calidad previos a la vendimia.

Para elaborar el Albariño Valdamor 2015, se esperó hasta el momento óptimo de la maduración de la uva a fin de llevar a cabo su vendimia –parcela a parcela, según orientación, antigüedad y características del terreno– en cajas de plástico rejadas y así prevenir fermentaciones anticipadas. Se trabajó sobre sus propias lías durante todo el proceso de vinificación integrando la tradición del terroir con la innovación tecnológica, lo que permite aprovechar al máximo el potencial de la uva.

Las uvas del Albariño Valdamor Barrica, cosecha 2114 proceden de pequeñas parcelas de cepas muy viejas, de cultivo tradicional que fermenta el mosto desfangado en depósito inoxidable a baja temperatura.

El vino de esta cuidada vendimia pasa a pequeñas barricas de roble francés donde los taninos de la madera y la esencia de la tradición ancestral del cultivo de la variedad albariño, se funden para dar más complejidad a este vino único. La evolución en botella permite potenciar y afinar los aromas y sabores del vino al menos durante los tres-cuatro años siguientes a su embotellado.